En un mundo donde las redes sociales son el pan de cada día, parece que todos se han convertido en gurús del fitness. Te das una vuelta por Instagram o TikTok y, de repente, estás bombardeado con consejos de entrenamiento y dietas milagrosas. Pero, ¿te has parado a pensar que no todo lo que brilla es oro?
Hoy quiero contarte, desde mi experiencia y pasión por el fitness, por qué es fundamental que elijas a un entrenador personal formado y con un certificado de profesionalidad, en lugar de caer en las trampas de esos «influencers fitness» que solo presumen un cuerpo de escándalo sin saber de ciencia alguna.
El problema de la información en el fitness
Hoy en día, las redes sociales están llenas de consejos, rutinas y dietas que prometen resultados en un abrir y cerrar de ojos. Desde recetas detox hasta entrenamientos de 5 minutos que supuestamente transformarán tu cuerpo, es un montón de consejos de dudosa calidad y que muchos se contradicen entre sí.
Lo cierto es que no todo lo que se ve en Instagram o TikTok es seguro ni efectivo. Me ha pasado que, en algún momento, me he encontrado con posts que aseguran que «el secreto para un six-pack está en hacer cardio en ayunas» o «solo necesitas levantar peso para transformar tu cuerpo», sin tener en cuenta que cada persona es un mundo y que nuestros cuerpos responden de forma distinta a distintos estímulos.
La cuestión es: ¿cómo distinguir a un verdadero profesional del fitness de un amateur con buen físico y sin la formación adecuada?
La respuesta está en la evidencia científica y en la experiencia que se respalda en conocimientos sólidos que te va a dar un buen curso de entrenador personal.
En mi trayectoria, he aprendido que un buen entrenador personal no solo se basa en su apariencia física, sino en la capacidad de diseñar planes de entrenamiento personalizados y seguros, basados en la ciencia del deporte y la nutrición. Y es que, seamos sinceros, un buen físico puede ser fruto de la genética o de rutinas que, si bien pueden funcionar para unos, pueden ser hasta perjudiciales para otros. Por no hablar del uso de fármacos que no cuentan.
Ciencia + experiencia vs. «A mí me funcionó»
Cuando hablamos de entrenamiento, hay dos caminos bien diferenciados. Por un lado, tenemos a los entrenadores personales que han invertido tiempo, esfuerzo y dinero en formarse. Ellos se basan en principios respaldados por la evidencia científica y en años de experiencia trabajando con clientes de todo tipo.
Por otro lado, están esos principiantes que, con un buen físico y muchas selfies en el gym, se creen expertos basándose únicamente en lo que a ellos les funcionó a nivel personal.
La ciencia detrás del entrenamiento y la nutrición se apoya en estudios, datos y, sobre todo, en la experiencia acumulada en el campo. Yo mismo he aprendido a lo largo de los años que la personalización es la clave. Cada persona tiene necesidades específicas y un plan genérico, aunque popular en redes, puede llevarte a lesiones o a no obtener los resultados esperados.
En cambio, un entrenador personal con formación va a saber evaluar tus capacidades, tu historial y tus objetivos para diseñar un plan que te lleve al éxito de manera segura y eficiente. Ese es el principal beneficio de estar con alguien que ha seguido una formación reglada y bien estructurada.
¿Qué pasa cuando sigues los consejos de alguien sin formación?
Vamos a ver la otra cara de la moneda. Imagínate que te decides a seguir los consejos de ese principiante sin la formación adecuada que te recomienda una dieta ultra restrictiva o una rutina de ejercicios de alta intensidad sin adaptarla a tu realidad. Los riesgos son reales y pueden ser muy perjudiciales.
Riesgos de lesiones por mala técnica y falta de personalización
Uno de los problemas más serios de seguir rutinas genéricas es la posibilidad de sufrir lesiones. Sin una supervisión adecuada, es fácil caer en la trampa de ejecutar ejercicios con una técnica incorrecta. Un mal movimiento en el press de banca o en una sentadilla, por ejemplo, puede terminar en una lesión de rodilla o espalda, que, créeme, nadie quiere experimentar.
Los entrenadores con formación están capacitados para corregir la postura y adaptar los ejercicios a tus condiciones físicas, evitando que termines en el quirófano por intentar hacer lo que viste en un video viral.
Dietas absurdas y riesgos nutricionales
Otro problema común es el seguimiento de dietas absurdas que prometen resultados milagrosos en poco tiempo.
Estas dietas, muchas veces promovidas por amateurs sin la debida formación en nutrición, pueden llevar a déficits nutricionales, pérdida de masa muscular e incluso problemas metabólicos.
He visto casos en los que personas, que están locas por lograr un cuerpo perfecto, se lanzan a entrenos y dietas milagro que les dejan lesionados y enfermos.
Estancamiento y frustración
Imagina que llevas meses haciendo la misma rutina sin ver resultados, y la culpa recae en ti, cuando en realidad es porque el plan no se adaptaba a tus características y necesidades.
Esto desmotiva y frustra a cualquiera. Y encima cuando le pides ayuda a ese principiante la respuesta que tienes es que algo estarás haciendo mal, porque esa persona no sabe como ayudar a las personas. Solo sabe vender su “programa mágico”.
En cambio, un entrenador personal con formación sabe ajustar los entrenamientos y la alimentación, dejar tu salud y tu progreso en manos de alguien sin formación es arriesgado. Es como intentar construir una casa con planos sacados de internet: puede que se vea bien en fotos, pero en la práctica, lo más probable es que termines con una estructura inestable.
Si quieres ser entrenador personal, la experiencia no es suficiente
Ahora, vamos a darle la vuelta a la moneda y hablar directamente a aquellos que sueñan con convertirse en entrenadores personales. Entrenar duro y tener un buen físico no te convierte, de repente, en un profesional del fitness. Es la vieja trampa del «a mí me funcionó», y aunque pueda sonar convincente en las redes sociales, la realidad es otra.
Entrenar duro no te convierte en entrenador
Tener un cuerpo envidiable y una rutina de ejercicios impecable no significa que sepas cómo llevar a otra persona a conseguir esos mismos resultados.
Es un poco como pensar que porque sabes conducir, puedes enseñar a alguien a pilotar un avión. Es de tontos pensar que como tú sabes utilizar un martillo, todos los problemas que tiene la gente son clavos.
La verdad es que el conocimiento teórico y la formación práctica son fundamentales para poder evaluar, diagnosticar y planificar un entrenamiento adecuado para cada persona. Un buen entrenador estudia biomecánica, fisiología del ejercicio, nutrición, psicología y, por supuesto, la programación del entrenamiento. Sin estos conocimientos, estás básicamente tirándote a ciegas en el mundo del fitness.
La importancia de una formación seria
Para ser un profesional de verdad, necesitas una formación seria y reconocida. Es aquí donde entra en juego el valor de certificaciones como la que ofrece FiveStars. Esta formación te proporciona las herramientas necesarias para diseñar planes de entrenamiento basados en la ciencia, adaptados a las necesidades específicas de cada cliente. Además, aprenderás a prevenir lesiones, a motivar a tus clientes y a ofrecer un seguimiento continuo que garantiza resultados a largo plazo.
No me malinterpretes, la experiencia en el gym está muy bien, pero sin una base teórica más amplia y sólida, puedes caer en errores que, en el peor de los casos, pueden costarle la salud a quien confíe en ti. Y una cosa es que alguien tarde más en conseguir sus objetivos por confiar en un mal profesional y otra cosa es ir lesionando y causando daño a las personas.
Por eso, si te tomas en serio el sueño de convertirte en entrenador personal, invierte en tu formación.
De «Fitfluencer» a profesional del fitness
Ser un «Fitfluencer» no es lo mismo que ser un profesional del fitness. Un «Fitfluencer» puede tener millones de seguidores, pero sin conocimientos reales, sus consejos pueden ser peligrosos.
Si realmente quieres dedicarte al mundo del fitness, apuesta por una formación completa. No te quedes en la superficie y sigue una guía para hacerlo, el curso de FiveStars es una opción que recomiendo sin dudar. Es la formación que te dará el respaldo necesario para que puedas decir «Soy un entrenador personal de verdad«.
No pongas tu salud en manos de cualquiera
La estética y las modas pueden impresionar a primera vista, pero solo la formación, el conocimiento y la experiencia te llevarán a alcanzar resultados seguros y efectivos en el mundo del fitness.
Ya seas un cliente en busca del mejor entrenador para alcanzar tus metas o un aspirante a profesional del entrenamiento, recuerda siempre que la ciencia y la experiencia deben ser la base de cualquier plan.
Un saludo y felices agujetas.