Haz tus propios experimentos en la dieta como un científico

¿Cuántas veces ha terminado una comida que te gusta y solo unas horas después tienes el estómago hinchado, una digestión pesada, estás sin energía?

Voy a decirte como conseguir saber que alimentos te hacen eso.

 

Seguro que siempre que te pasa esto sale el detective que hay en ti con la esperanza de resolver el misterio del alimento maldito.

El problema es que si no sabes realmente cuál es el problema, lo que haces es eliminar lo que “crees” que causa el problema.

Pero una cosa es lo que tú crees y otra es lo que realmente és. Y si empiezas a quitar y poner cosas al tuntún puede que nunca sepas que es lo que te sienta bien o mal.

Puede que quites cosas que no tienes por qué. Que no te sientan mal, que te gustan o incluso que las necesitas.

Y pongas otras que no te gustan, no necesitas o incluso que tampoco te sienten bien. Pero como cambian el problema, piensas que lo solucionan, pero solo lo cambian.

 

Usa el método científico

El método científico es un concepto que se enseña, o debería, en la escuela.

Con el método científico llegarás a saber que pasa de una manera precisa y eficiente. No dando palos de ciego y esperando que la suerte te acompañe.

 

Paso 1: Haz una pregunta

Comes algo que no te sienta bien o hace que algo no funcione bien. Niveles de enrgía bajos, digestión pesada, hambre al poco rato… Lo que sea.

Te preguntas a ti mismo, “¿Qué comida comí que podría haberme hecho sentir así?”

Paso uno completo. La pregunta sienta las bases para el problema que estás tratando de resolver. ¿Estás hinchando? ¿Fatiga en el gimnasio? ¿Te salen granos?

 

Paso 2: realizar una investigación de antecedentes

Aquí es donde se empieza a fallar con la investigación. En esta fase se crean hipótesis y sacar conclusiones. Y estas están basadas en lo que crees.

Esto es ciencia, lo que tú crees no vale una mienrda. Lo que se puede demostrar es lo que importa.

Ejemplo. Sea puesto de moda la intolerancia a la lactosa. Ahora vas tú y te comes algo con lácteos. Lo que sea. Y poco después te empiezas a sentir mal.

Pues como tú “crees” que los lácteos son malos, los quitas de tu dieta.

Pero ¿sabías que algunos polialcoholes pueden tener los mismos síntomas?

El xilitol, glicerol, sorbitol… Esto son edulcorantes que se usan como sustituto del azúcar. Y pueden causar gases, hinchazón y hasta diarreas.

Tú quitando los lácteos de tu dieta, con lo buenos que son y lo buenos que están, y lo que te sienta mal son los caramelos sin azúcar.

Paso 3: Crea una Hipótesis

Una vez que has hecho una pregunta y has descubierto toda las posibilidades, ahora estás lo suficientemente informado como para hacer una predicción sobre el posible resultado del experimento.

Del ejemplo anterior, si nunca ha tenido una intolerancia a los lácteos antes, entonces los alcoholes de azúcar son el problema más probable.

Puede que en un futuro puedas tener intolerancia. Pero no suelen salir de la noche a la mañana.

 

Paso 4: probar la hipótesis mediante la experimentación

Este es otro paso donde muchas personas cometen errores.

La clave para un buen experimento es poder sacar conclusiones precisas no de causalidad. Lo que significa que la manipulación de X causó el resultado de Y (y no fue solo una coincidencia).

Manipula solo una variable. Si eliminas los lácteos y los polialcoholes de tu dieta al mismo tiempo y te sientes mejor, no puedes asegurar cual de los dos es el problema.

Y aquí está el problema de siempre. No tienes paciencia.
Esto te puede llevar días, semanas o incluso meses.

¿Qué crees que un paper científico serio se publica después de 20 minutos de investigación y una conclusión tal que: “Pues yo creo que puede que…”? Va a ser que no.

 

Paso 5: Determine si el experimento está funcionando

¿Está logrando los resultados que desea? ¿Estás mejor? ¿Sube tu rendimiento? ¿Tienes más energía? Tu hipótesis podría ser correcta.

Si no está logrando los resultados que querías, entonces debes volver con el experimento y cambiar las variables (pero solo una a la vez) y luego volver a evaluar.

Si quitaste los productos lácteos pero no notó una mejora en su hinchazón, entonces es posible que tenga que regresar, volver a agregar productos lácteos, eliminar los alcoholes de azúcar y volver a intentarlo.

Cada vez que necesites volver a evaluar tu experimento, es probable que tengas que cambiar tu hipótesis.

 

Paso 6: dibujar conclusiones

¿Tu experimento funcionó? Ahora puedes empezar a sacar conclusiones basadas en lo que encontraste.

Eliminas los lácteos y todavía te sientes mal. Regresas y eliminas los polialcoholes en su lugar (manteniendo todo lo demás igual) y te sientes mejor.

Ahora puede concluir de manera más razonable que la eliminación de los polialcoholes (o al menos la reducción de la cantidad) puede resolver tu malestar gastrointestinal.

Involucrar profesionales cuando sea necesario
Debe hablar con tu médico sobre posibles alergias o sensibilidades alimentarias, especialmente las que puedan ser graves.

Pero utilizar el método científico para hacer tus propios experimentos de dieta puede permitirte probar diferentes combinaciones de alimentos para mejorar tu nutrición, mejorar el rendimiento del gimnasio y, en general, sentirte mejor a lo largo del día.

 

Un saludo y felices agujetas.

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