Cómo come lo que quiera estando siempre a dieta

Últimamente he estado viendo una cosa que me pasa a mi, y si me pasa a mi yo entiendo que le pasa a la humanidad al completo también. Sí a los 7.000 millones.

A lo que iba, la cosa es que yo puedo comer prácticamente lo que me dé la gana y aún así seguir estando a dieta.

Y cuando digo lo que sea es lo que sea desde una ensalada a un litro de helado de chocolate dentro de un kebab grasiento. Lo que sea.

Te voy a explicar como hacerlo. Porque seguro que tú también quieres ponerte como el kiko y no saltarte la dieta.

Aquí tienes el podcast: «Come lo que quieras estando siempre a dieta«

El truco está en las dietas

Por si aún no has caído en la cuenta, el truco está en el plural. No se puede comer lo que te dé la gana y seguir una dieta en concreto.

Por definición, una dieta tiene que ser algo que restringe o acota los alimentos que puedes comer y/o la cantidad y/o las veces o cuando puedes comerlos.

Así que comer lo que te salga de ahí abajo en algún momento va a ir en contra de las reglas de la dieta que tú has elegido.

Que tú has elegido o que el influencer de turno está siguiendo (o eso dice) y cómo le ha ido bien te la vende como la única dieta verdadera.

Llámalo dieta, llámalo entrenamiento, llámalo suplemento, llámalo cómo quieras. Es lo mismo que la tontá que te he dicho al principio.

Porque yo tenga un problema o algo que me funcione, ya debe ser igual para los 7.000 millones de humanos que somos en el planeta.

No ajustes tu alimentación a una dieta

Esta es la clave. No ajustes tu alimentación a una dieta, ajusta las dietas a tu alimentación.

Verás, me explico.

Dietas hay un porrón. Cada día sale una nueva con sus reglas y rituales. Todas están basadas en alguna cosa fisiológica de nuestro cuerpo.

Cómo reaccionamos al quitar o poner algunos alimentos. La forma de comerlos o cocinarlos. La cantidad y frecuencia con la que lo hacemos…

O simplemente en que las reglas de esa dieta, cuando te las explican parecen lógicas y coherentes.

Te venden la dieta de alguna forma y tú la compras. Y cuando digo “la compras” no siempre es sacando la tarjeta y pagando. Puede ser dando like, suscribiendote, dandole a la campanita, comentando, compartiéndolo en redes sociales… Ya tú sabes.

Ajusta las dietas a tu alimentación

Y para ir diciendo como se hace este truqui de engañarse a uno mismo comiendo lo que quieras y estar siguiendo una dieta no tiene más que conocer muchas dietas.

Sí, así de simple. Cuando conoces muchas dietas diferentes puedes autoconvencerte de que lo que sea que comes lo recoge una dieta en concreto.

Voy a ponerte varios ejemplos. O mejor aún, voy a darte lo que podría ser una semana de alimentación de mierda, pero siempre dentro de una dieta o plan de alimentación.

Lunes ayuno intermitente

Te despiertas el lunes por la mañana y !La virgen que tarde que es! Hoy me voy sin desayunar y con todo el lío que tengo no me da tiempo ni de comer nada a media mañana.

Vaya mierda de lunes que llevo. Ni desayuno, ni almuerzo, ni comida me he traído. No pasa nada.

A la hora de comer me pillo 3 hamburguesas del McDonals patatas grandes, refresco gigante y un McFlurry.

No hay ningún problema. Estoy haciendo ayuno intermitente que como me he saltado el desayuno mi cuerpo hace unos procesos internos tope guais, que da igual ya lo que te metas entre pecho y espalda las 8 horas que puedes comer.

Martes vegano

Para martes te aprietas unas patatas fritas con unas oreos y una coca cola. No hay tiempo de cocinar y pillas cualquier cosa en el chino de la esquina.

Parecería que lo estás haciendo mal, pero no. Hoy estás haciendo una dieta vegana. Y todo el mundo sabe que ser vegano es casi llegar al nirvana.

Miercoles paleo

Esta noche no tengo ganas de cocinar y a la vuelta del trabajo me he pillado un kebab. Mixto, de pollo y ternera. O eso asegura el pavo que suda como un cerdo mientras corta ese rulo de “carne”.

Lo he pillado con la mierda de ensalada que le echan dentro y sin patatas ni arroz, porque siendo paleo el almidón es malo malísimo. Pero todo lo demás del kebab entra dentro de ser paleo

Jueves cetosis

Hoy sí, un plato de huevos fritos en mantequilla con bacon, salsa holandesa. Que por si no lo sabes, la salsa holandesa es (por resumir mucho) mitad mantequilla y mitad yema de huevo.

Hoy es que estoy en cetosis. Comida muy alta en grasas, moderada o baja en proteínas y muy baja o nula en hidratos.

Viernes recarga de hidratos

Hoy es viernes y ya toca. Después de un día sin hidratos habrá que hacer una carga, digo yo.

Pizza, patatas fritas, medio litro de helado. Parecerá que esto está mal, pero otra vez estás en un error.

Un día comiendo solo hidratos de carbono simple es bien. Porque así recargamos los depósitos de glucógeno que estaban por los suelos.

Si, sí. Por los suelos. Recuerda que llevo toda la semana haciendo dieta y ayer en cetosis.

Sabado cheat meal

Y ya llegamos al finde y después de tanto sacrificio con la dieta toca relajarse un poco y tener una comida libre o comida trampa.

Eso que la gente entiende como entrar a un buffet libre y que te echen por ansias. Por morderles hasta los dedos al que te cobra en la puerta.

El que no está a dieta es porque no quiere

Ya sé que es llevar al absurdo todo esto. Pero de alguna forma yo mismo me he visto haciendo algo parecido.

A ver, no tan exagerado. Pero sí me he visto a mi mismo justificando cuando no como lo que tengo que comer. Cuando me hago trampas a mi mismo.

Y con esto lo que quiero decir, o más bien la forma que yo tengo de que no me pase es siguiendo una dieta. Sí, una sola dieta.

Porque habrá dietas mejores o peores, que se ajusten mejor a ti, a tu estilo de vida, tus gustos, tus objetivos…

Pero al menos cada dieta tiene sus reglas, mejores o peores, pero son unas reglas. No todo vale.

Y además te he puesto ejemplos de cómo se puede comer mal aún siguiendo una dieta y sin romper sus reglas.

Pero lo que no puede ser es que un día te pongas de grasas saturadas hasta el ojete y digas que vas de cetosis y al otro día te pongas fino a azúcar y digas que necesitas una recarga.

Porque eso no es hacer dieta ni es comer bien ni nada. Eso es hacer lo que te sale de los cojones o del papo y querer justificarlo.

Y entiendeme. Que a mi me importa una mierda lo que comas y tus justificaciones. Yo tengo la barriga que tengo. Y eso es cosa mia.

Por mucho que te justifiques y te autoengañes, es tu barriga la que crece y es tu culo el que no cabe en los pantalones.

Hay que ser adultos responsables

Últimamente lo digo mucho, pero es que es así. A estas alturas del partido si tú no comes bien, te jodes tú. Si no te mueves, te jodes tú, si no haces lo que debes hacer te jodes tú.

Por muchas excusas, justificaciones, por mucho que le eches las culpas a otros o a tus circunstancias. Al final del día, te jodes tú.

Así que si quieres comer bien, come bien. Y si no lo haces, asúmelo y solucionalo.

Por eso yo no termino de recomendar una dieta en concreto con su nombre y sus reglas. Siempre hay formas de romper las reglas sin saltarse la ley.

Sino, preguntale a políticos y grandes empresarios si hay formas creativos de hacerlo que te sale de los huevos y que le ley no te diga nada.

Por eso yo no recomiendo una dieta en concreto. Yo soy más de comer bien y ya. Que ya somos mayorcitos para que alguien venga a decirnos lo que debemos y no debemos hacer.

Y por parecer muy listos cuando creemos que estamos engañando a alguien. Pero ese alguien eres tú. 

Y sí, este es uno de esos podcast que te echo la bronca a ti, para poder escucharme luego echándome la bronca a mi mismo.