La manera PERFECTA de medir tus ganancias musculares

Tienes una serie de medidas que van a ser esenciales. Primero para saber cual es tu estado actual. Y después para ir sabiendo la evolución que vas teniendo. Si es buena o no tan buena. Si es rápida o no tan rápida. O si es mejor en unas zonas que en otras.

Porque desde ya te digo que ningún cuerpo es igual. Cada uno evoluciona de una forma distinta. Eso es así, no somos máquinas que podamos intercambiar características técnicas. Somos seres humanos. Todos respondemos de una manera parecida a los estímulos del entrenamiento y la dieta. Pero cada uno lo hace a su propio ritmo y de una manera particular.

Por lo que midiendo y comparando es la única manera de estar seguro que tu trabajo y tu esfuerzo están dando sus frutos. saber que vas en la dirección correcta. Y de esta manera vas a ir corrigiendo el ritmo sobre la marcha. Poniendo aquí y quitando allá. Pero cómo hacer esto viene más adelante. Ahora toca medirse.

Y aquí puedes escuchar el podcast: «La manera PERFECTA de medir tus ganancias musculares«

Medidas necesarias:

  • Peso
  • Altura
  • Muñeca
  • Brazo
  • Cuello
  • Hombros
  • Cintura
  • Muslo
  • Rodilla

Con estas medidas vas a tener un control perfecto sobre la evolución que tu cuerpo tendrá. Tómalas como una referencia y no como una ley escrita en piedra. Cada cuerpo y cada persona se desarrollan de una manera única y personal. Puede que tus piernas se acerquen antes a las medidas ideales. pero que tus brazos tarden algo más.

Puede que tus hombros tengan la anchura correcta, pero que tus muslos necesiten de trabajo extra para poder estar en las proporciones marcadas. Esto no es nada malo, esto es totalmente normal. Esta es la misión de este libro. Ayudarte a modificar tus entrenamientos para que tu cuerpo sea lo más armónico posible.

Viendo como se desarrollan tus músculos vas a ir cambiando los ejercicios, las repeticiones, las series, los descansos… Vas a ajustar todo para que se ajuste lo más posible a tus necesidades concretas y únicas.

Vas a hacerte tu propio entrenamiento a medida. Y vas a saber como cambiarlo según tus objetivos. Y dependiendo de como mejore tu cuerpo.

Chequea tu evolución

Esta es una cosa que vas a tener que acostumbrarte a hacer. Tienes que ir comprobando de forma periódica tu propia evolución. Esta es la mejor manera de saber si todo lo que haces, si todo ese esfuerzo, si todo tu trabajo está dando frutos.

Aunque tampoco tienes que estresarte con esto. No tienes que medirte cada día de tu vida. Eso es una pérdida de tiempo. Tu cuerpo no va a cambiar de la noche a la mañana. Esto es un proceso largo. Todo en esta vida se toma su tiempo. Así que tienes que darte tiempo para mejorar.

El cuerpo ideal va a ir formándose poco a poco. Y tomando las medidas vas a tener una forma objetiva de saber que estás haciendo las cosas bien.

¿Cómo tomar las medidas?

No debes medirte de cualquier manera. Necesitas hacerlo de la forma correcta. O como poco siguiendo un protocolo para asegurarte de no tener medidas erróneas. Tampoco necesitas tener un master para hacerlo. Solo tienes que ir siguiendo algunas pautas para que todas estén tomadas siempre en las mismas condiciones.

Tendrás que ser lo más riguroso posible en esto. Tomas las medidas antes o después de entrenar puede dar una diferencia de hasta 4 cm. Como verás esa es una diferencia demasiado grande como para no tener cuidado con ella.

Y sobre todo para no tener sustos creyendo que de una medición a otra has mejorado mucho. O lo que es peor, que incluso has perdido músculo.

Mídete al despertarte

Durante la noche pasas muchas horas descansando. No comes, no te mueves, no haces nada que no sea descansar y reponerte. Esta es la mejor hora para tomarte las medidas corporales. Justo después de levantarte de la cama. Y justo después de ir al baño.

Después de ir al baño es importante por varias razones. Pero sobre todo para el peso y la medida abdominal. Para el peso es importante porque durante la noche podemos acumular gran cantidad de orina. Pudiendo llegar a casi medio litro en el primer pis de la mañana.

Aquí te podría dar una diferencia de unos 500g arriba o abajo en el peso que te da si te pesas antes o después de ir al baño. Y eso contando solo haciendo una descarga de líquidos. Por que si la descarga también es sólida súmale más peso a la desviación de la bascula.

Así que te tienes que pesar por la mañana después de ir al baño. La medida abdominal también se puede ver afectada si has ido al baño o aún no. Puedes tener unos centímetros extras.

Así que lo mejor es tomar esas medidas cuando no tengas nada dentro que pueda dar medidas falsas. Y el no tener nada dentro que dé medidas falsas es la otra razón para tomarte las medidas a primera hora de la mañana al despertarte.

A lo largo del día vas comiendo. Y tu cuerpo va haciendo la digestión y absorbiendo los nutrientes a su ritmo. Esta es la razón de no tomarte las medidas en otro momento del día que no sea recién levantado, antes de haber comido algo.

Te has pasado toda la noche sin comer. Tu cuerpo a tenido tiempo de hacer la digestión y de absorber toda la comida que has comido durante el día. A primera hora de la mañana, antes de la primera comida es el mejor momento para estar seguro de que no hay nada que vaya a dar una medida fuera de lo normal.

Lo podrías hacer a otras horas. Pero esta es la mejor manera de tener controlado todos estos factores, que de otra forma no vas a poder.

Nunca después de entrenar

Nunca te tomes las medidas corporales después de entrenar. Todas las medidas van a ser erróneas y no valdrán para nada. Cuando entrenas se bombea sangre a los músculos. Y esto hace que se hinchen, que suban de tamaño, que estén más grandes.

Como verás, esta no es la mejor forma de tomar unas medidas reales y objetivas. Y esto es lo más importante. Esto es por lo que necesitas tus medidas corporales. Yo sé que es muy tentador medirse los brazos justo después de unas series de altas repeticiones de curl de bíceps.

Pero eso es hacer trampa. Y te estás haciendo trampa a ti mismo.

Y tú ahora puedes pensar que si te tomas las medidas siempre después de entrenar, siempre tendrás esos centímetros extras. Así todos ganamos. Tú tienes tus centímetros extra, que van muy bien para el ego. Y aún así tienes una medición estándar.

Pues siento decirte que no es así. No siempre vas a tener esos centímetros extra. Porque no siempre haces el mismo entrenamiento. Habrá entrenos que tendrás mucha congestión. Pero habrá otros en los que no habrá tanta congestión.

Por no decirte que habrá días en los que trabajarás más una zona del cuerpo. Y habrá otros en los que trabajarás más otra. Así que no, lo mejor es antes de entrenar. Ya sé que las medidas no serán tan grandes, pero serán reales.

Así podrás estar seguro que si ganas un centímetro es real. No es que hás hecho un entreno diferente y a los pocos minutos ya has perdido esa “ganancia”.

¿Cada cuanto medirse?

Cada cuánto hay que tomar medidas es otra de las cosas que hay que tener en cuenta. No tanto para progresar, sino por salud mental.

Aquí no hay una cantidad de tiempo exacta. Pero por norma general, ni mucho ni poco. Algo entre una vez por semana y una vez al mes va a estar bien.

Mediciones muy seguidas

Con esto no quiero decir que no te puedas medir cada día. Solo que poco movimiento vas a tener de un día para otro. Medirse muy seguido solo te va a servir para controlar la tendencia que sigues. Si de manera global subes o bajas centímetros.

Pero debes tener muy presente que puede que los cambios que tienes no se van a ver en 24 horas. De la misma manera puede que tengas días en los que no solo no mejoras, sino que hasta incluso empeoras un poco.

Si te vas a medir demasiado seguido, prepárate para los días en los que no ves lo que tú esperabas. Y sobre todo, no tomes decisiones en base a si un día no tienes la progresión que tú esperas.

Las mejoras no vienen de un día para otro. Así que los cambios en tu planificación no se pueden hacer de un día para otro. Mi consejo es que te des unos días. medirse una vez a la semana ya es bastante. No solo para poder ver los progresos, sino por salud mental.

Como empieces a obsesionarte con el peso y la cinta métrica vas a acabar mal. hazme caso, date tiempo.

Mediciones poco seguidas

Igual que te digo una cosa, te digo la otra. Tampoco es plan de estar ahora midiéndose de año en año. Hace falta mediciones continuas para poder ver si la cosa va por donde tiene que ir.

Si lo que haces no da resultados ¿para qué seguir? Y los resultados solo se verán con las mediciones que te hagas. No hay otra. Dejar pasar mucho tiempo sin controlar tus progresos no es entrenar con cabeza. Es como apostar en el casino. Te matas a entrenar y “si hay suerte” verás resultados.

Pues yo si entreno, si trabajo, si me esfuerzo quiero ver resultados. O como poco saber si está funcionando o no. Tardar más de un mes entre una medición y otra es apostar a que todo va bien. Jugársela a tus sensaciones y lo que ves en el espejo.

Puede que la apuesta te salga bien. Pero si te mides y te controlas cada poco tiempo “sabrás” que todo va bien. Así que intenta hacer mediciones cada 2 semanas. Este es un intervalo bueno.

Si alguna semana no puedes, por lo que sea, tampoco hay mayor problema. Lo mismo si alguna semana quieres medirte otra vez. Pues hazlo y listo.

De esta manera sabes que llevas un control bueno. No tienes que obsesionarte con las mediciones. Pero al mismo tiempo hay que tener cierta disciplina.

Un saludo y felices agujetas.