¿No quieres hacer ejercicio? Tengo la solución

Lo que muchos de los que hablamos de entrenamientos muchas veces olvidamos es que hay personas simplemente no quieren hacer ejercicio.

Esto es difícil de asimilar para un grupo de machacas y de hardcore del fitness que  entrenan muy duro solo porque les encanta hacer ejercicio.

Sin embargo, para muchas personas, el ejercicio físico es una tortura.

Que sí, que saben que deben hacer ejercicio. Que saben que se sentirían mejor si se movieran más, si comieran mejor y si llevaran una vida más activa, pero realmente ¡no quieren hacerlo!

Y sobre todo no les llama lo que la industria del fitness moderno tiene para ofrecerles.

¿No se si te encuentras entre los del primer grupo o entre los del segundo? 

Aquí puedes escuchar el podcast: «¿No quieres hacer ejercicio? Tengo la solución«

El mundo fitness es solo para apasionados

Los del segundo grupo no quieren caminar por un gimnasio sintiéndose incómodos con un montón de máquinas y cosas pesadas que no saben usar, mientras son observados por los parroquianos habituales del gimnasio que se pavonean con confianza.

No quieren unirse a una clase dirigida de una hora en la que sienten que no podrán respirar a mitad del calentamiento y luego les gritan «¡Empuja!» o «¡Más duro!» por el monitor super-en-forma de turno.

No les importa qué suplemento pre-entrenamiento estás usando esta semana y seguro que no quieren escuchar tu 1RM en press banca o sentadilla con barra baja.

Eso si saben que es una 1RM

Los esfuerzos sobrehumanos inspiran a unos pero intimidan a otros

Voy a ir un poco más allá. Creo que CrossFit, las clases de entrenamiento ultra-competitivas, los triatlones y todas estas locuras de las personas fitness altamente comprometida son esfuerzos increíbles.

Dan un mensaje de esfuerzo, sacrificio y superación increíble. Y sirven de apoyo e inspiración para muchas personas que quieren cambiar sus vidas. Esto es así.

Pero a muchas, si no a la mayoría, lo que buscan no es ser supermodelos de pasarela (o instagram) y hombres fuertacos super-machos alfa (de instagram también).

No sientan la necesidad de probar sus límites físicos ni empujar sus cuerpos y sus mentes hasta la extenuación absoluta “cada día”.

Y es normal, la persona típica probablemente sólo quiere que le cueste menos moverse en su día a día. Perder algo de grasa, comer mejor y sentirse bien, pero no está buscando un cambio de vida total.

Cepíllate los dientes, arregla la cama y haz tus sentadillas

La persona típica necesita ver las cosas de manera diferente. Si no eres una persona apasionada del fitness, pues no hace falta que te apuntes al box más machaca de CrossFit el primer día.

El movimiento es higiene. Tiene que hacerse todos los días. Es una parte de ser un adulto responsable y maduro.

Pero tampoco necesita ser un evento que requiera un lugar, un uniforme especial y una gran inversión de tiempo y dinero.

Debe ser igual que hacer la cama, lavarse los dientes, ducharse o lavar los platos.

Lo mejor es que tomes la rutina de moverte, de hacer algo de actividad física unos 10 minutos cada día.

Con un pequeño circuito de entrenamientos vas que te matas. Total, ya es más de lo que estás haciendo, que es nada.

Y ahora tú te preguntarás ¿Me estás recomendando que, dado que no me gusta el ejercicio físico, debería hacerlo todos los días y por la mañana cuando estoy menos ansioso por moverme?

Sí, pero déjame decirte por qué y cómo.

Ejercicio físico diario cada día

En primer lugar, «diario» es el camino hacia cualquier acción que quieras mantener en el tiempo. Y empezar a mover el culo, ese que no para de engordarte, es algo que tienes que hacer.

No es bueno comenzar a hacer algo solo para dejarlo unas semanas después. o aunque sea un año después.

Cualquier cosa que empieces debe tener el potencial de durar indefinidamente. 

Además, la mañana es el mejor momento porque es la ventana más disponible en nuestro día.

Una vez que sales de tu casa, revisas el teléfono o te relacionas con el mundo, tendemos a dejarnos llevar por lo que quiere tu jefe, si hay más o menos tráfico, esa cosa que tienes que hacer antes de empezar…

Todas esas cosas que tenias planificadas para hacer se van a tomar por… “ahí” cuando pasa algo inesperado durante el día.

Y no se tú, pero en mis días siempre pasa algo inesperado.

O aunque no pase nada. No se de nadie que después de un día de trabajo y lio, termine de cenar, recoge todo y cuando su pareja está en el sofá esperando para ver ese capítulo de la serie de Netflix diga: “cariño, dame solo 10 minutos que voy a hacer mi rutina de ejercicios y vuelvo”.

El mejor lugar para comenzar

Vamos a hacer el proceso lo más fácil posible.

Yo entiendo que cuando te despiertas por las mañanas no estas para batir record de peso muerto. Yo tampoco.

Lo que necesitas es algo para activar ese cuerpo que no se ha movido en todo el tiempo que llevas durmiendo.

Y ya de paso que te deje con ganas de comerte el mundo. Pero de verdad, no como la taza de Mr Wonderful, qué no se a ti, pero a mi no me funciona.

Así que esto no debe ser una tortura o un reto imposible, se trata de algo fácil para probar de que va esto de hacer ejercicio físico.

Esto va a ser algo fácil y simple. Si te gusta tengo un montón de rutinas de entrenamiento para subir todo el nivel que quieras.

Y si te parece mucho. Pues esto no es para ti,

Dos entrenamientos diarios matutinos

Te voy a dar 2 para que puedas combinarlos y no aburrirte.

En la primera ronda, tómate las cosas con calma. La primera ronda es de calentamiento. Si quieres intensidad ya si eso para la última serie.

Entrenamiento diario 1

3 rondas de:

  • Sentadillas al aire – x10
  • Flexiones – x5
  • Zancadas – x5 por lado
  • Puente de Glúteos a 1 pierna – x5 por lado
  • Plancha lateral (elevaciónes de cadera): x5 por lado

Entrenamiento diario 2

3 rondas de:

  • Zancadas isométricas: x10 segundos por lado
  • Paseo del oso: 5 pasos hacia adelante y 5 hacia atrás
  • Superman – x10
  • Plancha jumping Jack – x20
  • Abdominales sentado con giro – x20 

Si ves que esto se te empieza a quedar corto solo tienes que haces alguna ronda más o añadir algo de resistencia al asunto.

Haciendo los ejercicios con gomas elásticas o algún peso ya tiene que ir bien.

Usa algo de peso que encuentres por casa, no hace falta que eches a correr al decathlon y te feries todo lo que tengan en domios.

Con una garrafa de agua, una bolsa llena de libros o cualquier cosa que pilles por casa vas que te matas.

Recuerda que todo esto es para probar a ver que tal. Luego ya si eso te montas un gimnasio casero.

¿10 minutos van a hacer algo?

Muchas personas se preguntarán si diez minutos al día marcarán la diferencia. En primer lugar, ¡SÍ!

Es cierto que los resultados serán más modestos que si hubiera hecho 45 minutos por día.

Pero si lo haces cada día, al final de semana será una hora de entrenamiento más que si no haces nada de nada.

Aún así, sentirás y verás la diferencia, pero lo más importante es que esa sensación es adictiva y en poco tiempo ya no podrás dejarlo.

En poco tiempo ya te lo pensarás dos veces antes de comerte ese kebab y la ensalada que te preparas cada noche no te parecerá tan aburrida.

Te darás cuenta que ya no llegas a la mitad del día pidiendo la hora. Que no te arrastras y no resoplas como un manatí varado en la costa cada vez que tienes que subir un par de pisos por las escaleras.

¿Pero de verdad que 10 minutos va a hacer algo?

A ver, tampoco te vengas arriba. Con estos 10 minutos no vas a salir a tarima, no serás el siguiente culito instagramer y no ganarás los próximos CrossFit Games.

Pero esto no va de eso.

Esto va de que si eres de esas personas que no han hecho absolutamente nada de ejercicio en su vida y piensas que esto no es para ti, dejes de serlo.

Se trata de que te pases poco a poco al lado de la luz (o al lado oscuro, según se mire) pero empezando poco a poco.

Tampoco pretendo que te conviertas en una persona fanática del fitness, el ejercicio físico y la alimentación hiper-sana.

Lo único que quiero con esto es que te comportes como un adulto responsable y que hagas lo que hay que hacer, te guste o no.

Ya te lo he dicho antes: “cepíllate los dientes, arregla la cama y haz tus sentadillas”.

Un saludo y felices agujetas.