7 Conceptos básicos fundamentales del entrenamiento físico

Yo entiendo que los conceptos básicos no son lo más cool que cuando te pones a pensar en el entrenamiento que haces.

Sobre todo en este mundo fitness moderno lleno de modas, de consejos rápidos y trucos milagrosos.

Pero el conocer los fundamentos más básicos del entrenamiento y acondicionamiento físico te dan más de lo que te da el último post de Instagram. Dan resultados reales.

Solo por eso los conceptos básicos del fitness merecen que les prestes atención y les des un poco de tu tiempo.

Así que con esa intención, aquí te dejo nueve estrategias que puede utilizar contra las modas del fitness y la información simple y vacía de las redes sociales.

Aquí puedes escuchar el podcast: «7 Conceptos básicos fundamentales del entrenamiento físico«

1. La salud es lo primero

Da igual lo fuerte que estés. Da igual lo definido que estés. La salud debería ser lo primero.

Esto es algo que se leía mucho en todas las revistas de culturismo de cuando yo empecé a interesarme en esto hace más de 20 años.

Por mucho tío lleno de esteroides que aparecía allí. Por mucha dieta de precompetición y todo eso. Siempre decían lo mismo.

“Entrena duro, come bien y descansa lo suficiente”.

No sé porque ahora pensamos que una dieta milagro de 15 días nos va a funcionar. Que llevando una vida estresada al máximo podemos mejorar.

Que con ese nuevo entreno mágico super pro que acaba de ponerse de moda vamos a conseguir lo que nunca hemos podido conseguir.

Y sobre todo cuando hacemos cosas que a todas luces y visto desde fuera son claramente malas para nuestra salud.

Si tu cuerpo no está sano no te va a dejar ganar músculo. Si tu cuerpo no está sano, va a ser muy complicado perder grasa. Si no estás sano tu cuerpo no va a hacer otra cosa que intentar estar sano.

Por suerte, nuestros cuerpos son más inteligentes que nosotros.

2. Hay que ser realista

Normalmente nos ponemos objetivos que están muy inflados. Hay mucha gente con unos objetivos increíbles que al final no consiguen nada.

No vas a conseguir el cuerpo que siempre has soñado de la noche a la mañana. Tenlo claro desde el principio porque sino la hostia va a ser grande.

Ya no es solo que tu programa de entrenamiento sea de una intensidad para un culturista ultra-ciclado del Olimpia y tú seas aún una patata de sofá.

También digo si tienes 2 horas “cada día, todos los días” para hacer toda esa planificación de la NASA que quieres seguir.

¿Tienes tiempo para comprar y cocinar esos superalimentos que necesitas para tu nueva dieta?

¿Duermes lo suficiente como para recuperarte de esos entrenos? ¿Cómo llevamos el estrés? Porque todo eso influye.

Entrenar algo es mejor que nada

 Si tienes poco tiempo asúmelo y adaptate a lo que tienes. De donde no hay no se puede sacar.

Mejor entrenar 30 minutos 3 veces por semana que no entrenar. Que el entrenamiento se adapte a tu vida, no tu vida al entrenamiento.

3. Define tus objetivos

¿Por qué estás entrenando? Esto es lo principal que debes tener claro. Si no tienes una respuesta clara a esta pregunta ¿Cómo sabes si avanzas o no?

¡Ah! Estar bien no es una respuesta válida.

¿Quieres perder peso? ¿Quieres ponerte enorme? ¿Quieres competir en un deporte específico? ¿Quiere tener menos posibilidades de morir a los 50 años por un ataque al corazón?

Esto es lo primero que debes tener claro. Y ya sí, vamos a buscar un entrenamiento para conseguir ese objetivo y que se ajuste a tu vida.

Si no sabes como hacer esto tengo un artículo sobre definir tus objetivos fitness con el método SMART

4. No seas muy duro contigo mismo

Esto de entrenar tiene que ser algo que tú quieras hacer. Algo que no te suponga una tortura cada uno de los días que vas a entrenar.

Por supuesto que sabes que tienes que esforzarte y no siempre va a ser todo de color de rosa. Pero a pesar de todo, si no disfrutas lo acabarás dejando.

Estás mejorando tu salud, tu forma física, tu aspecto físico…

Pero esto no son trabajos forzados. No siempre se puede seguir el plan tal cual lo tienes planeado.

Hay días de mierda y hay entrenamientos de mierda, como ya te dije en otro artículo.

Los imprevistos suceden, son parte de la vida. Y las programaciones no siempre se pueden seguir. No siempre mejoramos al ritmo que pensamos. Eso es normal.

5. Tienes que ser duro contigo mismo

Cómo te digo una cosa te digo la otra. Como no te esfuerces y sacrifiques algo no vas a conseguir una mierda.

Ese plan de entrenamiento no funciona solo. Esas pesas no se van a levantar solas. Esa barriga no se va a ir sola.

¿Tú te creés que yo tengo ganas de ponerme a entrenar después de casi 10 horas trabajando (y no precisamente en una oficina? Pues no. Nos ha jodido.

¿Pero sabes qué? Ahora mismo estoy escribiendo esto y pensando que se me está haciendo tarde para entrenar, hacerme de cenar y de comer para mañana.

Pero quiero terminar esto, entrenar, hacerme la cena, hacerme la comida para mañana, ver un rato la tele (que ya está bien), leer algo antes de acostarme.

Pero lo único que tengo claro es que mañana a las 5 de la mañana me va a sonar el despertador y me tendré que ir a trabajar.

Habiendo entrenado o no. Llevándome la comida o no. Habiendo acabado el artículo que estoy escribiendo ahora mismo o no.

Si empezamos a engañarnos a nosotros mismos, apaga y vámonos. Y sobre esto también he hablado ya.

6. Sigue volviendo a lo básico

Press de banca, press militar, jalones, remos, sentadillas y peso muerto.

Estos ejercicios y cualquiera de sus variaciones hechas con muy buena técnica y con unos pesos pesados.

Es la base para tener fuerza, tamaño y proporción. Eso es así desde tiempos inmemoriales hasta el día de hoy.

Tampoco me entiendas mal. La vida avanza y siempre se puede mejorar todo. Pero que no te vendan el entreno revolucionario, ese que en 20 minutos 2 veces por semana ya estás listo.

Esta base de entrenamiento con ejercicios básicos y pesados es lo mejor para tener eso, una base sólida. Fuerza, tamaño y proporción.

Yo la combino con entrenos de aislamiento, entrenos específicos para según que zonas, entrenamientos metabólicos para mejorar de forma global y funcional.

Pero lo primero, la base de mi entrenamiento y lo que yo te recomiendo es hacer ejercicios básicos.

Ya sé que están pasados de moda, son muy old school, no son guays, ni cool, ni fashion, ni trendi. Solo son efectivos.

7. Paciencia y constancia

Ya sé que todo el mundo lo dice, así que por algo será. Esto es una carrera de fondo y no un sprint. Para conseguir algo hay que trabajar duro. No hay cambios de la noche a la mañana…

Vivimos en un mundo en el que los resultados tienen que verse YA. No hay paciencia para conseguir algo. Y la constancia está muy bien, pero tú tienes prisa.

No sé tu estado físico, pero te pongo como ejemplo el mío.

Mido 1,72 y peso sobre 71-72 kilos. Estoy en mi peso, no destaco por tener un % de grasa bajo, pero tampoco es muy alto. Y eso quiere decir que mi desarrollo muscular es igual.

¿Solución? Perder unos 5 kilos de grasa para estar muy definido y ganar otros tantos de músculo para tener un desarrollo muscular bueno.

¿Estrategia? Pues siendo sincero sería un volumen continuado de unos 10-12 meses (sí, he dicho meses, no semanas). Seguido de una definición de 4 a 6 meses. Y de ahí, y dependiendo de los resultados, volver a empezar.

Si quieres, dímelo y hago un artículo solo hablando de esto.

Como ves, es un plan a 18 meses. 18 meses sobre el papel, que con contratiempos y demás se irá fácil a 24 meses, 2 años. Y no se acabará ahí. Esto es solo para empezar y ver como va la cosa.

Y esto es para alguien que ya sabe lo que es entrenar, quiere perder algo de grasa y ganar algo de músculo. Y tiene una visión realista de lo que se puede llegar a conseguir.

Díselo tú a una patata de sofá, que quiere ser como su instagramer favorito. Te manda a la mierda y se va con el gurú de turno de instagram que le promete que en 3 meses va a tener el cuerpo soñado, sin esfuerzo y casi sin dieta. Mis cojones.

Un saludo y felices agujetas.