Empezar a correr. ¿Cuanto tengo que correr?

Si somos nuevos en esto de empezar a correr o hemos estado un tiempo sin hacer ejercicio (en algunos casos toda la vida), solo hay una manera de empezar a correr. Y esa forma de empezar a correr es la «carrera continua lenta». Con la carrera continua lenta tendremos el corredor novato tiene la seguridad de empezar a correr de forma segura y con una buena progresión.

La carrera continua lenta tiene muchos beneficios para empezar a correr. Por ser un entrenamiento lento y de baja exigencia, podremos prevenir las lesiones y aprenderemos a escuchar a nuestro cuerpo para ir subiendo el ritmo y la duración de los entrenos de forma gradual sin llegar a pasarnos y tener un exceso de agujetas o provocarnos una lesión más o menos importante, que nos hará tener que parar y volver a empezar de nuevo.

¿Cuanto tiempo tengo que correr?

Eso dependerá de nuestro trabajo, familia… Salir a correr no nos puede apartar de nuestra vida normal. O no nos debe robar más tiempo que cualquier otra afición. Dicho esto, deberíamos reservar una hora para correr. O mejor dicho, una hora para entrenar.

¿A qué ritmo tengo que empezar a correr?

En la carrera continua lenta hay una forma fácil de saber cual es el ritmo que tenemos que mantener: Poder hablar, pero no poder cantar. De esa manera controlaremos nuestro ritmo de carrera. Puede darse el caso de que al empezar no podamos aguantar mucho tiempo ese ritmo. Sin problemas, corremos hasta que nos falte el aliento y lo demás lo hacemos andando hasta que el corazón y los pulmones vuelvan a un ritmo normal, para volver a trotar otra vez.

¿Cuantas veces salgo a correr?

Al principio, nuestra máxima será dejar descansar a nuestras piernas y nuestro cuerpo un día después del día de entreno. Con lo que 3 días por semana será más que suficiente para ir empezando. De esta manera dejaremos tiempo para recuperarnos y para poder progresar. Se progresa cuando se descansa.

De esta manera lo ideal sería empezar a correr 3 días por semana (en días alternos), que los entrenamientos duren una hora de actividad, entre correr y andar, con progresiones escalonadas que veremos más adelante, hasta poder correr una hora completa. Y llevar un ritmo continuo y lento, de baja intensidad para prevenir lesiones y dándonos  un buen fondo físico. Así más adelante podremos subir de nivel de forma segura.

Cualquier duda o pregunta dímelo con el formulario de contacto.   Un saludo y felices agujetas.