El precio del músculo

Ganar masa muscular es algo que todos o casi todos buscamos o hemos buscado. Puede que tu acabes de empezar a buscarla o pude que ya lleves un tiempo detrás de conseguir tener más musculatura. Puede que para ti sea algo fácil de conseguir o que lo estés intentando desde hace mucho y no veas los resultados que tu quieres.

Lo que si que está claro es que la masa muscular no es algo que te regalen. No vas a hipertrofiar sin hacer nada. No vas a ganar musculatura sin ningún esfuerzo, da igual si es un esfuerzo grande o pequeño para ti. El músculo siempre lleva un esfuerzo y un sacrificio detrás. No está grande el que quiere, sino el que puede.

Todo lo que necesitas para ganar masa muscular

Ahora es cuando te diría todo lo que necesitas saber para aumentar tu masa muscular, 5 consejos para estar más grande o las claves para ganar hipertrofia muscular…

Sobre esto hay mucho escrito en internet. Yo mismo ya he escrito varios post y seguro que lo seguiré haciendo.

Lo que te quiero decir con esto es que literatura sobre como ganar musculatura hay mucha, muchos estudios y opiniones, por lo que esta es la parte fácil.

Por fácil quiero decir que se sabe como hay que hacerlo. Está muy documentado y probado. Seguro que tu tienes una idea más o menos encaminada de como conseguirlo.

El problema es la cantidad de esfuerzo que necesitas para conseguirlo. Siempre ves mensajes de motivación que te dicen cosas como: «No pain, no gain», «no te digo que será fácil, pero te aseguro que merecerá la pena»… Todo eso está muy bien, y sin esfuerzo no hay nada, pero ¿sabes lo que cuesta estar grande?

Lo que cuesta estar realmente grande

Todos te habrán dicho que cuesta mucho, pero que merece la pena. Y es cierto que cuesta mucho, cuesta un huevo y parte del otro. Y también es cierto que merece la pena. Pero puede que no para todos les merezca la pena.

Cuando empiezas en el fitness, en le culturismo o simplemente a ponerte en forma, todo son alegrías. En muy poco tiempo ves resultados. En uno o dos meses ya has bajado algo de grasa y has ganado algún centímetro en los brazos. Y todo eso yendo al gimnasio solo algunos días a la semana.

Si que tienes agujetas y te duele todo, pero tampoco es para tanto, y el cambio es bastante. Por ahora todo es maravilloso. Como sigas así, vas a ser el siguiente MR. Olympia.

Ahora empieza lo difícil de verdad

Ahora ya te ves bien. Pero solo eso, «bien». Ya llevas casi un año en el gimnasio y te ves igual que hace 5 meses.

No sabes lo que pasa, porque tú comes bien. Sobre todo de lunes a viernes, los fines de semana son para darte algún caprichito. Entrenas duro, como siempre. Tus 45 minutos o una hora 3-4 veces por semana. Con eso te quitaste la barriguita. Si bien no te salió el six pack, pero perdiste grasita. Te tomas tu batido después de entrenar y la creatina antes, de suplementación vas cubierto. Te pusiste fuertecito. Pero comparado con algunos del gimnasio tampoco es que tu estés para salir a competir.

Ahora es cuando toca apretar los diente. Hay que entrenar más duro, comer aun mejor, afinar la suplementación y empezar a mirar una y otra vez esas frases de motivación que hasta ahora no habías necesitado.

Aquí es cuando ves lo difícil que es ganar masa muscular

Ya hace más de dos años que estás es el gimnasio. Entrenas 5 días a la semana, de lunes a viernes. Algún sábado que otro también vas y los domingos no, porque cierra.

Estar menos de una hora es imposible, hora y media es lo normal y más de una vez has estado 2 horitas entrenando.

Las rutinas fullbody, torso-pierna o tirón-empujón que tan bien te funcionaron los primeros meses ya no tienen efecto. Has pasado a la evolución lógica. Un grupo muscular por día y a machacarlo a tope. Sino no hay ni intensidad ni volumen suficiente para hacer crecer los músculos. Las agujetas nunca te abandonan.

Lo de esperar al fin de semana para comerte la pizza o la hamburguesa ya no te vale. Ahora te das un capricho un día al mes, y siempre que coincida tu cheat meal con el refeed de carbohidratos. Y ese capricho, si puede ser con extra de proteínas, mejor. Ya has dejado de ser el tío raro que come en tupper. Eso ya es lo normal en ti. Como las cantidades de pollo, claras, arroz y brócoli que comes. Estás poniendo caras las especias de tantas que usas. Y ya sabes cual es la marca de salsas 0% que mejor sabe, ninguna.

Y hablando de sabores. Te conoces toda la gama de sabores de las proteínas de suero. Porque ahora ya no solo tomas el batido de después. Ahora tomas una proteína hidrolizada con BCAAs y glutamina como post-entreno. Y tu pre-entreno con hidratos rápidos, cafeína, taurina, arginina y creatina. Que no falte tu batido de caseina por la noche para evitar el catabolismo con sus ZMB6, tribulus y aspartato para subir la testosterona. Y por la mañana con tu tortilla de claras y avena que no falten más BCAAs y glutamina,

Ahora si que se ven los resultados, pero…

Esto ya es otra cosa, cuatro años en el gimnasio y has subido casi 10 kilos de musculo. La mayoría limpios. Mueves pesos como los pros y ya has empezado a dar consejos a los novatos.

Estás alcanzando la gloria, eres conocido y respetado en el gimnasio te estás planteando que el año que viene incluso podrías competir…

Pero llega lo que nunca queremos. Una pequeña lesión que te deja un par de meses sin entrenar. Un cambio de trabajo que te deja sin tiempo para ir al gimnasio. Te tienes que mudar de casa y ahora el gimnasio más cercano está a casi una hora en coche, que sumado a las 2 que te pasas entrenado son 4 y ya es imposible.

Vamos, que cuando te vas a dar cuenta estas 3 meses sin poder ir al gimnasio y esos 10 kilos que habías ganado después de 4 años entrenando y cientos de euros en suplementación se han quedado en 5 y bajando.

Lo que cuesta estar realmente grande

Y es a esto a lo que yo me refería al principio. Hay mucho trabajo detrás de conseguir ponerse realmente grande. Pero ese esfuerzo no es nada comparado con el esfuerzo, sacrificio, dedicación, trabajo y sufrimiento que cuesta el mantenerte así día tras día.

Porque tu cuerpo no quiere estar grande, esto es así. Tu cuerpo no quiere esa cantidad de músculo, le supone un estrés y un trabajo extra que no está dispuesto a soportar. Esa es la razón por la que si en algún momento fallas en cualquiera de los cuatro pilares que sujetan toda esa masa muscular (entrenamiento, alimentación, descanso y suplementación), todas esas ganancias musculares se pierden rápidamente.

¿Merece la pena todo ese esfuerzo y sacrificio? Pues como siempre, depende. Depende de si es realmente lo que quieres. Si ese estilo de vida te llena y te motiva a continuar con él. Si no es así, mejor que te quedes en un nivel inferior. Pero disfrutando lo que haces.

Adapta el entrenamiento a tu vida y no tu vida al entrenamiento

Esta frase es como un mantra que suelo repetir continuamente. De nada te va a servir el mejor entrenamiento, el de ese super entrenador que ha llevado a varios campeones del mundo. Una dieta estudiada y equilibrada, medida gramo a gramo, caloría a caloría. Esa suplementación carísima que parece comida hipertecnológica de astronautas. Todo esto no vale de nada si no puedes seguirlo porque tu trabajo, tu familia, tus amigos, en resumen tu vida no cabe en ella.

Otra cosa muy distinta es si tu vida son los hierros, ganar músculo, llevar a tu cuerpo al límite y un poco más allá. Entonces si será el entrenamiento que se ajuste a tu vida. En este caso, una rutina fullbody de 35 minutos tres días a la semana no se ajustará a tu vida. En este caso tu vida es la que pide el mejor entrenamiento, el de ese super entrenador que ha llevado a varios campeones del mundo. Una dieta estudiada y equilibrada, medida gramo a gramo, caloría a caloría. Esa suplementación carísima que parece comida hipertecnológica de astronautas. Todo esto sí valdrá la pena, porque tu trabajo, tu familia, tus amigos, en resumen tu vida, sí cabe en ella.

Tienes que esforzarte por dar lo mejor de ti. Tienes que conseguir sacar el máximo de tu entrenamiento. Tienes que conseguir sacar el máximo de tu alimentación. Tienes que conseguir sacar el máximo de tu suplementación. Tienes que conseguir ser la mejor versión de ti mismo. Pero sobre todo, tienes que seguir siendo siempre tú mismo.

Cualquier duda o pregunta dímelo con el formulario de contacto.   Un saludo y felices agujetas.